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La iglesia de San Juan
Bautista de Valderas
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Diario de León |
Autor:
Donaciano Rodríguez Criado |
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En
la plaza de San Juan la más amplia de las plazas valderenses,
en la que se celebraban mercados ya en el siglo VI, se alza éste templo
dedicado a San Juan Bautista, que
en la actualidad se están realizando importantes obras de
reparación en sus exteriores consistentes en reforma del tejado
de la cubierta y consolidación de los lienzos de su fábrica.
Todo esto en una primera fase para seguir las obras en una
segunda fase que comprende la restauración de su esbelta torre
deteriorada por la acción del tiempo y el abandono que ha sufrido esta
iglesia parroquial desde el año 1898 al
quedar como filial de la de Santa María de Azogue, calificativo
de acepción árabe derivado de Az-Zuaq, que viene
a decir plaza del zoco o mercado.
Los mercados que se celebraban en la plaza de San Juan se
correspondían con el lunes de cada semana y así se siguen celebrando.
Con la llegada de la mecanización de la agricultura
desaparecieron aquellos famoso mercados de Valderas
de ganado caballar, asnal y mular, que hacía posible que a la plaza de
San Juan concurrieran los habitantes de
toda la comarca y tratantes de otras provincias, y presenciando el trajín
del ferial como testigos mudos, os escudos de
armas de las casas blasonadas que aún existen, y elevándose sobre las
demás edificaciones la mole de la iglesia de San
Juan Bautista con su esbelta torre rematada en aguja. De
cuantas alegrías y desengaños derivados de los tratos del
mercado podrían dar cuenta estos edificios si pudieran hablar. |
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Este
templo de San Juan, denominado del Mercado debido a la
actividad que se desarrollaba en su alrededor, ya existía
con anterioridad a la reforma realizada en el siglo XVI
quedando convertido el edificio en una excelente
iglesia. En su exterior nos muestra una construcción
realizada de piedra, ladrillo cocido, tapial reforzado
en contrafuertes de ladrillo. Tiene dos puertas de
entrada, la del norte estuvo porticada con postes y
zapatas de negrillo al estilo morisco. A sus pies se
alza la ya citada torre cuadrada compuesta de tres
cuerpos enmarcados por cornisas. El primero de piedra,
los otros dos de ladrillo reforzados con piedra en sus
cuatro esquinas, en el superior dos vanos a los lados
este-oeste, y un solo vano con arquería de medio punto
a los lados norte-sur. En este cuerpo, en su interior,
se alojan tres campanas, según la descripción que me
facilitó una valderense son de estilo romano, y la que
llaman «La Recondica», según esta informadora, «es
la que mejor toca de todas las campanas de las iglesias
de Valderas». El alero y tejado de pizarra piramidal
rematado en veleta de aguja están muy deteriorados, a
ver si con la proyectada restauración podemos ver
arreglada esta airosa y esbelta torre que por su altitud
es el punto de mejor referencia de Valderas.
El ámbito de su interior lo componen tres naves
separadas y sostenidas por columnas góticas, arcos de
nervatura, crucerías también góticas y bella bóveda
estrellada.
El retablo del altar mayor de estilo neoclásico es del
siglo XVII. Se compone de dos cuerpos rematado en el ático
por un Calvario. Las calles laterales con tablas de
pintura representando escenas de la vida y martirio de
San Juan Bautista. El cuerpo central tiene dos
hornacinas, la superior aloja una talla de su titular
San Juan Bautista, la otra alberga un Corazón de Jesús.
La iglesia tiene otras capillas entre las que destaca la
de Francisco Hurtado, está ubicada en el presbiterio al
lado del Evangelio, es obra del arquitecto Francisco
Tejerina realizada el año 1667-68, el retablo de esta
capilla es obra del escultor Juan Medina de Argüelles
de la escuela de Gregorio Fernández y realizado en
1662. Una bella rejería de hierro forjado, obra del
maestro rejero Juan Collantes, cierra esta capilla
funeraria. Fuera ya de ella hay una lápida sepulcral de
borrosa inscripción por lo que en la actualidad es
difícil de descifrar. |
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