No son muy exigentes con el tipo de suelo ni con el emplazamiento, aunque
agradecen la tierra rica en materia orgánica y el suelo húmedo,
siendo recomendable colocarlos bajo otros árboles
o en zonas frescas con bastante sombra. Se debe añadir en primavera
o en otoño estiércol, mantillo o turba.
Aunque la poda no es una operación obligada, en primavera se pueden recortar las ramas.
En Castilla y en León, los
ejemplares silvestres están protegidos por la ley desde 1984, aunque
desde primeros de año se permite la comercialización en origen y el
transporte de los productos resultantes de los trabajos
silvícolas realizados en los acebales,
siempre bajo el control de la administración regional. |

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